José Luis García Luna-Hernández

Presidente Nacional 1971

En enero de 1971, con motivo de la ceremonia de la toma de posesión de nuestra Mesa Directiva, creímos necesario tratar el concepto relativo a la creación de una conciencia nacional que cambiara nuestro desordenado crecimiento demográfico, por una paternidad responsable y planificación familiar armónica, con los recursos que fuéramos capaces de producir, tema que aunque ya había sido tratado en forma tibia, siempre había provocado polémicas y reacciones adversas.

A doce años de distancia, nuestra preocupación por resolver este problema es anécdota, pero fue, sin duda, un paso importante que finalmente inclinó la balanza en el criterio de un gran número de conciudadanos, para atender algo que era inaplazable. También es anécdota que recibimos muchas críticas y aún presiones, como por ejemplo, la atenta invitación de un alto funcionario público, quien nos comunicó que no convenía que el IMIQ continuara apoyando cualquier corriente que limitara el crecimiento demográfico, ya que la ideología del gobierno, según lo había expresado el propio Presidente de la República, era el de aceptar todo el crecimiento demográfico que la población del país decidiera tener, y que acciones que tendieran a ¡imitarlo no obedecían al interés nacional, sino a intereses de países capitalistas desarrollados, que querían ver retrasada la integración de un mercado consumidor capaz de sostener la economía de escala de un gran plantel industrial.

Por fortuna, se nos dejó en libertad de continuar nuestra labor de análisis del problema, y la difusión de nuestros conceptos y opiniones a través de especialistas, sobre todo por parte de la prensa nacional, a la que pronto se sumaron criterios y acciones de otros estudiosos de los problemas socioeconómicos de México.


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