Historia

Fundación IMIQ

En el año de 1957 un grupo de Ingenieros Químicos, encabezados por el Ing. César O. Baptista, destacado impulsor de la Industria Petroquímica Nacional, inicio la organización de una Asociación Profesional denominada Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos, con los fines de desarrollar la Ingeniería Química en teoría y en prática, mantener un alto nivel profesional entre sus miembros y servir a la sociedad, particularmente donde la Ingeniería Química pueda contribuir al interés público.

El acta constitutiva de la organización quedó inscrita en el Registro Público, el 16 de abril de 1959.

La fecha oficial de fundación del Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos es el 25 de julio de 1959,cuando fueron protocolizados sus estatutos ante Notario Público en la Ciudad de México.

 

 

“Así Nació Nuestro”
Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos

El Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos nació solamente treinta y cinco años después de haber sido publicado el primer libro en el mundo, sobre lo que hoy conocemos como la ingeniería química.

En los años cuarenta, la industria, salvo contadas excepciones, comenzaba en México, nuestro país había sido principalmente agrícola y minero. Con gran retraso, entramos de lleno en la Revolución Industrial Mundial.

Europa en general, y Alemania en particular, habían desarrollado sus industrias de transformación con la ayuda de profesionistas químicos e ingenieros mecánicos. En Norte américa, estaba surgiendo la gran industria de refinación de petróleo, la nueva industria química, y sobre todo, la industria petroquímica.

Todas ellas, basadas en procesos continuos y automáticos, impulsados por la naciente y pujante nueva ingeniería química. Los jóvenes ingenieros químicos mexicanos, que iniciaron sus labores en los años cuarentas, sembraron su manera de pensar, convencieron a gente importante, trabajaron con habilidad, pero ante todo, lograron que el desarrollo mexicano se inclinara más y más hacia el uso de las nuevas disciplinas de la ingeniería química.

Así nació nuestro Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos. Eramos menos de veinte, pero teníamos Fe en nosotros, en nuestro país y en lo que la ingeniería química mexicana podía contribuir para el desarrollo de México.

Ing. César O. Baptista Montes