Alejandro Álvarez Guerrero

Presidente Nacional 1968

1968, año de las confrontaciones estudiantiles, de la Olimpiada y de la Convención Nacional en Guadalajara.

En el país, especialmente en la capital, se manifestaban diferentes actos públicos de protesta al “establishment”, como una continuidad a algunos casos similares en Francia, en otros países europeos, y en los Estados Unidos. Nuestro Instituto tenía tres secciones estudiantiles de gran importancia en la Ciudad de México, como la de la Universidad Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Iberoamericana.

En una de las manifestaciones, se juntaron las tres secciones estudiantiles y decidieron que dos de las secciones UNAM e IPN fuesen a la manifestación, y la sección de la Ibero, se quedara a rezar para que les fuera bien.

Debido al contacto tan directo que teníamos con el estudiantado, se nos pidió organizar una reunión a puerta cerrada con los representantes del Movimiento Activo Estudiantil, y el Lic. Agustín Yañez, como Secretario de Educación, y con mi asistencia, como Presidente del IMIQ, y mis colaboradores. En dicha junta, se tuvo consulta directa con el Lic. Gustavo Díaz Ordaz, Presidente de la República, para informarle de las negociaciones y ratificar los compromisos mutuos. Se logró un acuerdo mediante el cual el Gobierno pondría en libertad a los encarcelados por pertenecer al Movimiento, con la excepción de los que tenían un cargo de fuero común (pistolas, bombas, etc.).

Los estudiantes se ofrecieron a no promover disturbios durante las Olimpíadas. Ambas partes cumplieron su compromiso y tuvimos los juegos más pacíficos, fraternales y agradables en la historia de las Olimpiadas.

 

 

 


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