Alberto Urbina Del Raso

Presidente Nacional 1983

Hace treinta y cinco, cuarenta años, los ingenieros químicos mexicanos iniciaron la difícil tarea de dar a conocer una nueva profesión, sin tradición y totalmente desconocida en México. Era indispensable demostrar que lo de “Ingeniero” no era una simple forma de hacer más sofisticado el título de la profesión, sino que era el anuncio del nacimiento en México, de una nueva disciplina que se establecería como objetivo principal la intervención positiva en la producción, la tecnología de la entonces insipiente industria mexicana, más artesanía que industria.

La labor del ingeniero químico, personal, dispersa y sin organización, no hubiera sido capaz de realizar una obra fructífera y trascendente. Fue hasta la creación del Instituto Mexicano de Ingenieros Químicos que tuvimos una representación genuina de nuestra carrera y profesión, intercambio de experiencias, inquietudes y proyectos, y verdadera organización de actividades.

Celebramos, pues, este año, algo mucho más importante que un aniversario. Celebramos treinta y cinco años de actividades. Celebramos lo que en estos años ha llegado a ser nuestro Instituto. Trabajo eficaz, desinteresado, organizado, y siempre estimulando las actividades industriales y económicas de nuestro país.

Celebramos también, y muy especialmente, que el IMIQ cuente con un Consejo Consultivo, formado por sus ExPresidentes, cuyo prestigio y experiencia son una garantía de que el Instituto seguirá cumpliendo con sus metas y objetivos.

Celebramos, finalmente, la estimulante colaboración de nuestros Comités de Damas, que no sólo realizan actividades sociales y culturales, sino que conforman la estructura más sólida en la que se sostiene nuestro IMIQ.


Archivos