Juan Alberto Zepeda Novelo

Presidente Nacional 1979

Varios miembros del IMIQ me han preguntado qué implica mayor satisfacción: iniciar un periodo como Presidente del Comité Ejecutivo Nacional, o entregar la estafeta al término de la gestión encomendada. No creo tener una respuesta al respecto. El inicio conlleva una vertiginosa sucesión de ideas y proyectos, que al convertirse en programas, absorbe apasionadamente la capacidad de un nutrido grupo, a grado tal, que la vigencia del periodo de gestión se antoja fugaz. En cambio, la estafeta se entrega con satisfacción, sabiendo que el sucesor mejorará la labor desempeñada en beneficio de la comunidad a la que pertenecemos. Año tras año, se adquieren nuevas experiencias que enriquecen los lazos de solidaridad y apoyo a las actividades del IMIQ.

Quedan, como resultado final, recuerdos y vivencias gratos, como el viaje de la Delegación Mexicana al Congreso Interamericano de Ingeniería Química, celebrado en Bogotá, Colombia, en junio de 1979. Más de 200 personas, miembros del IMIQ, sus esposas y una nutrida representación de nuestras secciones estudiantiles, asistimos a este evento representando una de las mayores concurrencias mexicanos a un evento internacional de ingeniería química. Varios e inesperados problemas de organización pusieron en peligro la continuación del Congreso. La Delegación Mexicana, en forma espontánea y unánime generó el apoyo para reencauzar la organización del programa. La capacidad infatigable de Oskar Hentschel, el sentido de organización de Fernando Manzanilla, el empuje y creatividad de Oscar Ruíz Carmona, Julián Castellanos y Alejandro Anaya, por mencionar sólo a algunos, permitió que el evento continuara y terminara con éxito, mereciendo el reconocimiento de nuestros queridos amigos colombianos.